Antonio Luis González Núñez: ‘El comercio local no necesita más domingos abiertos, sino apoyo real’
“Competencia desigual”: el comercio local de Tenerife se planta ante posibles ampliaciones de la ZGAT
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Leer másVivimos en una era donde la información fluye rápidamente, pero también lo hace la desinformación. Las redes sociales y algunos medios han amplificado bulos y teorías conspirativas sin base científica, logrando un gran impacto en la sociedad. A continuación, analizamos algunos de los mitos más extendidos, sus causas y cómo combatirlos.
Seguramente se preguntarán ¿qué tienen que ver este asunto con la actividad comercial? Pues muy sencillo, cada día, la inmensa mayoría de los autónomos y comerciantes, en general, tienen que lidiar con este tipo de conversaciones que nos sirve ahora, para trasladarles esta reflexión.
De los principales “Bulos” de nuestra sociedad actual me gustaría destacar los siguientes:
El Terraplanismo: a pesar de siglos de observación científica, la creencia de que la Tierra es plana ha resurgido. Se trata de argumentos pseudocientíficos que ignoran principios básicos de la física, como la gravedad y la curvatura del horizonte. Las imágenes satelitales y la exploración espacial confirman sin lugar a dudas que la Tierra es un esferoide oblato.
El movimiento antivacunas: aunque parezca inverosímil, aún los antivacunas sostienen que las vacunas causan enfermedades, alteran el ADN o contienen microchips, afirmaciones sin respaldo científico ni siquiera lógico. La realidad es que las vacunas han erradicado enfermedades como la viruela y han reducido drásticamente la polio y el sarampión. La ciencia es clara: las vacunas salvan vidas.
La negación del Cambio Climático: a pesar del consenso científico, algunos niegan el cambio climático antropogénico. Argumentan que es un fenómeno natural o que los datos han sido manipulados. Sin embargo, el aumento de temperaturas, el deshielo polar y la acidificación de los océanos confirman que la actividad humana es la principal causa del calentamiento global.
La teoría de la tierra hueca: algunas teorías conspirativas sostienen que la Tierra es hueca y habitada por civilizaciones ocultas. Sin embargo, estudios sísmicos y geológicos han demostrado que la estructura terrestre tiene un núcleo sólido y un manto de magma, lo que invalida esta creencia.
La conspiración del 5G: surgieron teorías que vinculaban la tecnología 5G con el control mental y la propagación del COVID-19. Sin embargo, las ondas electromagnéticas utilizadas en las telecomunicaciones están dentro de los límites seguros establecidos por organismos internacionales, sin pruebas de que representen un riesgo para la salud. Ya se está trabajando en 6G y 7G.
Pero claro, también escuchando al cliente que entra en nuestro comercio o al que visitamos para la entrega de mercancía o servicio, defendiendo estás teorías conspirativas, nos preguntamos ¿Por qué creer en las teorías conspirativas? Parece claro que no surgen de la nada; tienen causas psicológicas y sociales que las impulsan:
Sesgo de confirmación: tendemos a aceptar información que refuerza nuestras creencias y a rechazar la que las contradice.
Desconfianza en las instituciones: errores gubernamentales o científicos pueden ser interpretados como manipulaciones en lugar de ajustes basados en nueva información.
Necesidad de explicaciones simples: en tiempos de incertidumbre, las personas prefieren respuestas claras, aunque sean falsas.
Redes Sociales y Algoritmos: las plataformas amplifican el contenido emocional y llamativo, favoreciendo la desinformación.
Necesidad de pertenencia: Creer en teorías conspirativas puede dar sentido de identidad y exclusividad a ciertos grupos.
Aunque erradicar los bulos es casi imposible, debemos combatir la desinformación, su impacto puede reducirse con medidas concretas:
Como conclusión final me gustaría añadir que necesitamos un esfuerzo colectivo para evitar la desinformación que seguirá existiendo mientras haya sesgos cognitivos y desconfianza en las instituciones. Sin embargo, con educación, regulación y responsabilidad individual, podemos reducir su impacto. La información veraz en los medios serios es clave para una sociedad bien informada y libre de engaños.
Antonio Luis González Núñez
Presidente de Fedeco Canarias
En una sociedad cada vez más globalizada, el comercio local y de proximidad se ha consolidado como un espacio clave para el desarrollo económico, social y cultural de nuestros barrios y comunidades. Sin embargo, un factor fundamental en este proceso ha sido la presencia activa de las mujeres, quienes, con su trabajo y esfuerzo han jugado un papel vital en la construcción de este sector. Las mujeres no solo han contribuido a la estabilidad económica de nuestros pueblos y barrios, sino que también han sido agentes de cambio, innovadoras y defensoras de la sostenibilidad, lo que demuestra el impacto positivo que su participación tiene en el comercio.
El comercio de proximidad es, por naturaleza, un ámbito en el que la cercanía y la relación personal con los clientes son esenciales. Las mujeres, a lo largo de la historia, han sido pioneras en este tipo de comercio, desde pequeños puestos de ventas en mercados hasta tiendas familiares que se transmiten de generación en generación. Su dedicación, esfuerzo y capacidad de gestión han sido y continúan siendo fundamentales para que estos negocios prosperen, asumiendo responsabilidades dispares, como la gestión administrativa, la atención al cliente o la promoción de sus productos.
Este 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, no podemos olvidar el esfuerzo que han tenido que realizar históricamente, conciliando su vida personal y profesional con una dedicación incansable, superando obstáculos que les han sido impuestos por una sociedad masculinizada a lo largo de muchos años. Afortunadamente, hemos avanzado como sociedad en el reconocimiento de derechos y descartando en gran medida su invisibilidad, pero la lucha continúa cada día y, de eso, debemos ser conscientes.
El comercio local, en muchos casos, ha sido una vía para la autonomía económica de las mujeres, brindándoles la posibilidad de generar ingresos, y, por ende, de participar activamente en la vida social y económica de sus comunidades.
Muchos pequeños comercios se distinguen por ofrecer productos locales, artesanales o de elaboración propia, y son las mujeres quienes a menudo están al frente de estos procesos. Ya sea en la elaboración de pan, en la venta de productos frescos, en la creación de prendas de vestir o en la comercialización de artículos de belleza y bienestar, las mujeres han sido claves en la creación de productos únicos y de alta calidad que resuenan con las demandas y valores de sus clientes.
Uno de los elementos más importantes del comercio local y de proximidad es la relación cercana y personalizada que se establece entre el vendedor y el cliente. Las mujeres han logrado destacar en este aspecto por su capacidad para crear vínculos estrechos con las personas que visitan sus negocios. La empatía, el trato personalizado y la dedicación al cliente son cualidades que las mujeres, a menudo, integran de manera natural en su manera de trabajar.
Este tipo de trato genera fidelidad y confianza, elementos esenciales para el éxito de cualquier negocio local. Las personas que compran en comercios de proximidad no solo buscan productos, sino también una experiencia, un ambiente en el que se sientan valoradas y escuchadas. Las mujeres, con su calidez y amabilidad, logran crear ese espacio, donde cada cliente es tratado como único, lo que contribuye a la construcción de una comunidad más unida y solidaria.
A pesar de que las mujeres siempre han jugado un papel importante en el comercio local, aún existen retos significativos que superar, como la desigualdad de género y el acceso limitado a recursos o financiación. Sin embargo, las mujeres del comercio local están demostrando, una vez más, su capacidad de resiliencia y liderazgo, transformando estos obstáculos en oportunidades de crecimiento.
Hoy en día, muchas mujeres no solo gestionan pequeños comercios, sino que también están al frente de asociaciones y cooperativas que apoyan a otros emprendedores locales, impulsando la sostenibilidad y el comercio justo. De esta manera, las mujeres no solo participan en el comercio, sino que también se convierten en agentes de cambio y liderazgo dentro de sus comunidades.
Es fundamental reconocer y valorar el rol de las mujeres en este sector, no solo por su contribución económica, sino también por su capacidad para transformar el comercio en un espacio más humano, ético y sostenible.
El futuro del comercio local y de proximidad está en manos de todos, pero las mujeres, con su liderazgo, innovación y dedicación, seguirán siendo una fuerza fundamental para garantizar su crecimiento y relevancia en los años venideros.
Antonio Luis González Núñez
Presidente de Fedeco Canarias