Los grandes bulos de la sociedad: mitos y causas

Mar 26, 2025 Noticias

Vivimos en una era donde la información fluye rápidamente, pero también lo hace la desinformación. Las redes sociales y algunos medios han amplificado bulos y teorías conspirativas sin base científica, logrando un gran impacto en la sociedad. A continuación, analizamos algunos de los mitos más extendidos, sus causas y cómo combatirlos.

Seguramente se preguntarán ¿qué tienen que ver este asunto con la actividad comercial? Pues muy sencillo, cada día, la inmensa mayoría de los autónomos y comerciantes, en general, tienen que lidiar con este tipo de conversaciones que nos sirve ahora, para trasladarles esta reflexión.

De los principales “Bulos” de nuestra sociedad actual me gustaría destacar los siguientes:

El Terraplanismo: a pesar de siglos de observación científica, la creencia de que la Tierra es plana ha resurgido. Se trata de argumentos pseudocientíficos que ignoran principios básicos de la física, como la gravedad y la curvatura del horizonte. Las imágenes satelitales y la exploración espacial confirman sin lugar a dudas que la Tierra es un esferoide oblato.

El movimiento antivacunas: aunque parezca inverosímil, aún los antivacunas sostienen que las vacunas causan enfermedades, alteran el ADN o contienen microchips, afirmaciones sin respaldo científico ni siquiera lógico. La realidad es que las vacunas han erradicado enfermedades como la viruela y han reducido drásticamente la polio y el sarampión. La ciencia es clara: las vacunas salvan vidas.

La negación del Cambio Climático: a pesar del consenso científico, algunos niegan el cambio climático antropogénico. Argumentan que es un fenómeno natural o que los datos han sido manipulados. Sin embargo, el aumento de temperaturas, el deshielo polar y la acidificación de los océanos confirman que la actividad humana es la principal causa del calentamiento global.

La teoría de la tierra hueca: algunas teorías conspirativas sostienen que la Tierra es hueca y habitada por civilizaciones ocultas. Sin embargo, estudios sísmicos y geológicos han demostrado que la estructura terrestre tiene un núcleo sólido y un manto de magma, lo que invalida esta creencia.

La conspiración del 5G: surgieron teorías que vinculaban la tecnología 5G con el control mental y la propagación del COVID-19. Sin embargo, las ondas electromagnéticas utilizadas en las telecomunicaciones están dentro de los límites seguros establecidos por organismos internacionales, sin pruebas de que representen un riesgo para la salud. Ya se está trabajando en 6G y 7G.

Pero claro, también escuchando al cliente que entra en nuestro comercio o al que visitamos para la entrega de mercancía o servicio, defendiendo estás teorías conspirativas, nos preguntamos  ¿Por qué creer en las teorías conspirativas? Parece claro que no surgen de la nada; tienen causas psicológicas y sociales que las impulsan:

Sesgo de confirmación: tendemos a aceptar información que refuerza nuestras creencias y a rechazar la que las contradice.

Desconfianza en las instituciones: errores gubernamentales o científicos pueden ser interpretados como manipulaciones en lugar de ajustes basados en nueva información.

Necesidad de explicaciones simples: en tiempos de incertidumbre, las personas prefieren respuestas claras, aunque sean falsas.

Redes Sociales y Algoritmos: las plataformas amplifican el contenido emocional y llamativo, favoreciendo la desinformación.

Necesidad de pertenencia: Creer en teorías conspirativas puede dar sentido de identidad y exclusividad a ciertos grupos.

Aunque erradicar los bulos es casi imposible, debemos combatir la desinformación, su impacto puede reducirse con medidas concretas:

Como conclusión final me gustaría añadir que necesitamos un esfuerzo colectivo para evitar la desinformación que seguirá existiendo mientras haya sesgos cognitivos y desconfianza en las instituciones. Sin embargo, con educación, regulación y responsabilidad individual, podemos reducir su impacto. La información veraz en los medios serios es clave para una sociedad bien informada y libre de engaños.

Antonio Luis González Núñez

Presidente de Fedeco Canarias